Cuando hablamos del día a día de una institución deportiva, es fácil quedar atrapados en el laberinto operativo: la cobranza de aranceles, el control de accesos a predios, la actualización de padrones societarios o la reserva de canchas. Sin embargo, detrás de cada sistema de gestión eficiente hay algo mucho más profundo y vital: el pulso humano de un club.

Durante un reciente encuentro enfocado en liderazgo y gestión organizado en el ámbito universitario (Finance Day), dos figuras con trayectorias muy distintas pero profundamente complementarias —el rugbier olímpico Marcos Moneta y el expresidente de River Plate Rodolfo D’Onofrio— dejaron conceptos fundamentales que todo dirigente deportivo debería llevarse a la libreta de notas.

1. Más que ganar o perder: la cultura del aprendizaje

Para Moneta, medallista olímpico en Tokio con Los Pumas 7s y graduado en Administración de Empresas, el deporte es una escuela inagotable de valores aplicable a cualquier ámbito de la vida. Una de sus frases más potentes redefine por completo la manera en que entendemos la competencia:

“Cuando uno compite no es que gana o pierde, sino que gana o aprende.”

En la gestión cotidiana de un club pasa exactamente lo mismo. Las instituciones se fortalecen cuando cada error financiero, cada disciplina que no despega o cada proyecto que se retrasa deja de verse como un fracaso definitivo y se convierte en datos valiosos para ajustar el rumbo y mejorar.

2. Administrar pasiones con criterio profesional

D'Onofrio dejó una definición magistral sobre lo que significa estar al frente de una organización de estas características: gobernar un club es también administrar la pasión de sus hinchas y socios.

Un dirigente no puede actuar simplemente como un hincha más impulsado por el resultado del domingo o la emoción efímera; necesita pensar y decidir con criterio a largo plazo. A su vez, destacó que la transparencia y la comunicación directa son claves indispensables: hay que saber explicar qué pasa en las malas y transparentar las decisiones.

La regla de oro del equipo

“Nunca vayan a liderar una organización sin un equipo idóneo en el que haya, además, unas diez personas que ustedes podrían invitar a su casa porque comparten su misma ética y valores.” — Rodolfo D’Onofrio

3. Planificación estratégica y contexto actual

Tanto la formación universitaria de Moneta como su experiencia en el alto rendimiento le permitieron entender la importancia de la planificación estratégica frente a contextos complejos, donde el apoyo económico y las becas no siempre alcanzan.

Lo mismo ocurre en los clubes de barrio y de gama media: profesionalizar la administración y ordenar los procesos internos libera a los dirigentes de apagar incendios diarios para enfocarse en lo verdaderamente importante: el crecimiento social y deportivo de la comunidad.